Cims de Porrera
Cims de Porrera nació en 1996 con el objetivo de rescatar las viñas centenarias de cariñena y garnacha que daban forma al paisaje de Porrera, en pleno corazón del Priorat. El proyecto, impulsado por Josep Lluís Pérez, fundador de Mas Martinet, y la Cooperativa Agrícola de Porrera, surgió como una alianza entre la familia Pérez y los viticultores locales para evitar el abandono de las viñas más viejas y poner en valor el trabajo de generaciones de campesinos.
Las cepas, plantadas en suelos de pizarra (llicorella) a altitudes entre 350 y 600 metros, crecen en pendientes imposibles de hasta un 50%. Los rendimientos son ínfimos —apenas 300 a 500 gramos por planta—, pero la concentración y pureza de las uvas compensan con creces el esfuerzo. Este compromiso con la tierra y la comunidad local es el alma de Cims de Porrera, una bodega que representa la autenticidad del Priorat y su vocación de vino de paisaje.
Hoy, el proyecto está dirigido por Adrià y Marc Pérez, segunda generación de la familia, quienes combinan conocimiento técnico, sensibilidad y respeto por la tradición. Su trabajo se centra en expresar la fuerza y elegancia de la cariñena, variedad que en los años noventa apenas representaba un 5 % del viñedo prioratino y que hoy, gracias a su esfuerzo, ha recuperado el protagonismo que merece.
Cims de Porrera simboliza el espíritu cooperativo del Priorat: un homenaje al esfuerzo de las familias que durante siglos han labrado las empinadas laderas de Porrera, dando forma a un vino que une territorio, historia y emoción.